3 feb 2011

Dependencia Emocional


           Hoy en día el fenómeno de la dependencia emocional es tan común en personas en etapa de adolescencia y adultez primaria, me atrevo a decir que dicho fenómeno no se presenta con mucha frecuencia en adultos maduros y en la senectud porque estas personas han logrado quizá con el tiempo y la experiencia aprender a reconocer que dichas situaciones contrarias han servido de aprendizaje.
          

            Y es que La dependencia emocional vista como problema reside en ese "amor mendigo" que solemos "Mendigar" a el otro para que se digne a darnos un poco de su amor para sobrevivir. Si como humanos, nacemos y morimos solos ¿Por qué creer que sin esa persona no podremos vivir? Hemos confundido el amor que el otro nos ha brindado como la única salida o escapatoria de nuestras penas y dificultades convirtiéndose éstas en necesidad.



            Generalmente cuando dependemos del amor y cuidado del otro solemos creer que si esa persona no está allí, (Aquí y en el ahora) el mundo a nuestro alrededor es gris o peor aún, pierde sentido la experiencia de vivir. Como el ejemplo anterior existen una infinidad de casos en los que el dependiente llega a sufrir varias alteraciones emocionales entre las cuales se encuentran la rabia, el miedo, la impotencia abriendo paso a un mal mucho peor; la depresión. Cuando la persona llega a este estadio es mucho más complicado salir del mismo. Para ello es necesario reconocer la condición afectada en la que se encuentra y no confundir emociones como la rabia o el miedo con la soledad y el deseo de tenerle.

            Antes de amar a esa persona no había nada que te atara a tal sentimiento… lo cierto de ello es que no existía esa persona en tu vida y por ende el mundo no se había acabado a tus pies y no lo hará ahora que se ha marchado, quiero decir con esto es que tu vida al igual que la de quién te ha dejado continúa y tienes que aceptarlo lo quieras o no. Cuesta mucho trabajo sobreponerse después de haber sido desplazado en la vida de alguien a quien amaste pero no es imposible lograrlo.
            
             Escuchar canciones que solían escuchar juntos o que te recuerden a él/ella no ayudará a lograrlo, por lo contrario, empeoraría la situación, cambia esas canciones de tu reproductor por otras que sean animadas y te distraigan… Salir a correr, gritar o hacer cosas que no solías hacer también te ayudaran en gran manera. Recuerda que tú tienes valor y que el lugar que debiste tener en tu propia vida debes recuperarlo, el primero.
   
             Pero como cosas de otro planeta, en ocasiones la persona a la que quisimos y queremos aún, llega para confundirnos más aún. En tales circunstancias es necesario tener el valor neceario, para decirle que necesitamos tiempo y espacio para reordenar nuestro caos emocional ¡pero! terminamos diciendole o rogandoles quizá (aunque no directamente), que nunca se aleje y cuando ésta lo hace, nuestro estado se agrava aún más.

            Si tú mismo/a no te amas es imposible dar tal amor al otro y aunque este no te ame igual y las cosas no marchen bien no tendrás la madurez necesaria para afrontarlo y saber terminar con una relación que se convierte en una tormenta. Ámate primero y podrás recibir incluso de ti mismo/a esa llenura emocional que tanto demandas.

             Hoy en día, la soledad está siendo vista quizá como última opción a escoger por el temor de quedarnos sólos. No obstante la soledad, en momentos de confusión y desilusión se convierte en nuestra mejor compañera y aliada y, nos ayuda a crecer. Lo único peligroso de la soledad es terminar queriendola más que a la misma compañía, así que debe existir el equilibrio.

Por último acá les dejo unas palabras que deberían convertirse en ley en una relación.

Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas
Y tú no estás en este mundo para llenar las mías.
Yo soy yo y tú eres tú.
Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.
Si no, no puede remediarse.
Fritz S. Perls (1893-1970)





1 comentario:

  1. Muy cierto, hay que aprender a amar a quien es capaz de amarte tambien mendigar el sentimiento no ayuda en ningun aspecto. Tambien esta el punto interesante de cerrar ciclos, si el amor no surgio y se fue en declive es mejor alejar las cosas que nos lo recuerden hasta que sanen las heridas y seamos capaces de admitir que estamos listo para una nueva etapa sea en soledad o compañia

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