Estuve dándole vueltas al asunto y siempre pensaba de que forma podría hacer mi debut en este espacio personal y llegué a la conclusión de que, ¿Qué mejor manera para abrir mi propio blog, si no es hablando de lo que más me gusta hacer? Fue entonces cuando decidí empezar a escribir desde mi lado artista, dejando a un lado mi parte crítica, mi parte filósofa, mi parte común… aunque estoy seguro que están tan arraigadas en mi personalidad que sin duda alguna florecerán a lo largo de mi escrito.
En fin, no quiero aburrirlos con toda esta palabrería al inicio y sin nada más que agregar comienzo citando a un artista y filósofo que escribió una vez: La regla principal es que nos eduquemos proporcionalmente en todas las ciencias, artes y facultades. De tal modo que el cuerpo y el espíritu vayan parejos de la mano. Nietzshe, Friedrich; Agosto 1859.
Si bien hoy en día es muy fácil salir y cantar cualquier cosa y hacerse famoso, se está muy lejos de ser un verdadero artista creativo, un artista humano. En cada radio y televisión podemos escuchar y ver como se hacen famosos algunos tantos que como objetivo, sólo quieren fama, dinero y (hasta mujeres), muchas veces haciendo del arte un medio para lograrlo sin saber ni tener en cuenta que están haciendo que el mismo deje de tener valor emocional, espiritual.
Y es que el problema aun no se encuentra en ello; sin duda alguna es parte del mismo pero me atrevo a decir que el desvalor que esta gente le otorga al arte (sonoro) está en sus líricas, quitándole valor y hasta sentido a la poesía, la reducción del proceso armónico-melódico a simples sonidos muchas veces bien comparados con ruido, haciendo de las féminas un simple objeto sexual y además, enseñando a nuestros niños a seguir esos pasos…
El arte, y más específicamente la música no puede ser objeto de este tipo de acciones. Es necesario que se rescate el arte verdadero, aquel que nace desde el espíritu humano, aquel arte que siente y ve al mundo de manera ideal, aquel cuyo fin y/o propósito es representar a la naturaleza misma en su forma más esplendida…
El artista debe ser más humano, me refiero a que sea dedicado a la estética emocional, espiritual, corporal; debe rescatar el arte mismo de la zozobra en la que se encuentra y embriagar al mismo espíritu dentro de la concepción dionisíaca, es decir; en la creatividad, la pasión y el amor por el mundo real. Para lograr todo esto es necesario que haya entre el espíritu y el cuerpo un puente que sirva de punto de encuentro entre ambos…
Este puente es el Arte mismo.