15 dic 2010

Para ellos, nuestros amigos callados.

Las siguientes líneas se las dedico a ese amigo que me brindó más de lo que yo pude ofrecerle; Fender.

¿Cuántas veces hemos dejar pasar momentos quizá muy significativos para ellos y nosotros simplemente con el pretexto que debemos hacer algo más importante no le prestamos la más mínima atención?

Quizá alguno de ustedes quienes me leen dirá que es imposible saber a ciencia exacta que podría sentir uno de esos nuestros compañeros que nunca dicen una palabra pero que su mirada triste, su mirada alegre y su forma de amarnos en silencio o en su lenguaje inentendible para nosotros han dicho y demostrado sus sentimientos y emociones…

Casi todos al menos una vez hemos tenido uno de estos amigos, nuestras mascotas; sea bien un canino, un felino o quizá para los más extravagantes una serpiente o algún otro animal de sangre fría. Simplemente nuestra mascota ideal. Muchos han llegado a cuidarles y a amarles en gran manera; otros como en mi caso hemos sido descuidados en su cuidado y cariño con el pretexto de que hay algo más importante que hacer.

Estos compañeros que hasta en ocasiones han dormido a nuestro lado han ocupado (como en el caso de los buenos libros), un espacio que antes nadie había podido ocupar, y es que nos han acompañado en nuestra soledad ofreciendo su presencia como la amistad más pura y verdadera que pueda existir entre un hombre y un animal. Y es que ellos mismos se han ganado tal confianza que sabemos que su confidencialidad no nos delatará y corremos a contarles nuestras victorias, alegrías y penas.  

Hoy en día nuestras ocupaciones y lo que gira en torno a ellas han hecho de nuestra vida un constante desequilibrio entre afecto con ellos y el trabajo. Es necesario replantearnos nuestra condición y comenzar una vez más tomando en cuenta en que hemos fallado. En que he fallado y esta vez hacerlo mejor…

Lastimosamente nuestros amigos no estarán para siempre y es necesario brindarles ese afecto siempre que sea posible; aunque no lo sepamos, ellos lo demandan. Es pertinente que le amemos y cuidemos, ellos ya lo han hecho con nosotros… Y es que estoy tan seguro de ello que suelo extrañarle en gran manera como se que lo han hecho ustedes con sus mascotas también…

Sólo espero encontrarle y traerle de vuelta a casa.

Un abrazo a todos quienes me leen…

6 oct 2010

¡Vivamos!




 Día a día estamos acostumbrados a hacer lo mismo, a pasar por experiencias similares, a no salir de nuestras pequeñas burbujas que hemos construido para protegernos de lo que nos rodea, lamentablemente todo esto hace que nuestra vida “simplemente” sea una rutina.

Para muchos, es tan normal y están tan adaptados a la vida rutinaria que cualquier desajuste o cambio a la misma podría ser un atentado a lo ya construido en su vida personal; no es que sea malo esto pero… ¿Hasta qué punto es bueno?

Si bien estas personas no se arriesgan a hacer lo contrario a lo común, es muy normal que cuando llegan las dificultades; llámense las mismas, problemas y/o angustias se dejen ahogar por los mismos, quizás porque les da terror enfrentarse a ellos, quizás porque si lo hacen estarían haciendo algo a lo que no están acostumbrados hacer. Y es que  esas dificultades: (angustias, problemas, depresiones, el estrés y las represiones), por nombrar algunas de ellas; terminan enfermando a quien las aqueja y muchas veces de tipo terminal como lo es el cáncer por no saber enfrentarlas con optimismo y positividad.

 Considero necesario salir a divertirse al menos una vez al mes, salir de esa burbuja que nos protege y arriesgarnos a vivir. Decir que sí a las oportunidades que nos brinda la vida y sonreír para liberar endorfinas jamás ha hecho daño a nadie, al contrario, se estaría combatiendo a la enfermedad, la amargura, los problemas, la rutina misma. Además con ello alimentaríamos nuestro espíritu, nuestros sueños.

“La gente le teme a los cambios, yo le temo pero asumo el riesgo” Decía una amiga con la que hablaba por chat hace unos días;  y sí, es una realidad a la que nos enfrentamos muchos pero… ¿Cuántos estamos dispuestos a asumir el riesgo? ¿Cuántos estamos dispuestos a sonreír, a soñar? ¿Cuántos estamos dispuestos a vivir? 

¡Vivamos! Es el eslogan que reza en esta nueva entrada, ¡Vivamos! Y dejemos a un lado los tabúes, los miedos, las penas. Simplemente arriesguémonos a ¡Vivir!

Para mis amigos

¿Qué son los amigos?

Sin duda son aquellos que están contigo en las buenas y malas, aunque también son los que te han sacado de tu casa al menos una noche y amanecer con ellos tomando unos cuantos tragos, sin olvidar tampoco que son aquellos con los que de vez  en cuando terminaste peleándote por alguna razón y que al poco tiempo esa tontería eleva dicha amistad a un nivel más alto, son aquellos que alguna vez te prestaron dinero y jamás te cobraron, pero también lo son aquellos que sí lo hicieron…
           
           Son amigos aquellos que lloraron contigo tu despecho y son amigos aquellos que te escucharon cuando aunque lo que decías era erróneo, pero también lo son aquellos que te aconsejaron y regañaron cuando estabas a punto de cometer alguna locura. Lo son los que te prestaron alguna vez lo que para ellos es ó fue lo más preciado y sin pasar por alto las veces en que te sacaron de algún apuro mintiendo a tus padres para que no te castigaran...
También lo son aquellos que compartieron algún viaje de esos que parecían que morirían en el intento y que sobrevivieron sólo comiendo pan, queso y mortadela, aquellos que practicaron junto a ti el deporte  que más les apasionaba y por supuesto aquellos que estudiaron contigo y más de una vez te ayudaron a copiarte…
 No puedo dejar de mencionar tampoco a aquellos amigos que viviendo a kilómetros de distancia siempre están pendientes de ti y te invitan a visitarlos y si no lo haces, ellos vienen en tu búsqueda.  Son aquellos que pasan horas usando el chat (A veces hasta amanecer) hablando de todo cuanto se les ocurra y si un día no se encuentran dentro de las redes sociales da la impresión que se han olvidado de uno mismo. Y por supuesto aquellos que debaten y contraponen ideas junto a las tuyas de la manera más sana  no vista jamás en personas radicales que terminan enfermando...
Son mis amigos todos estas personas que en algún momento han compartido  todas estas experiencias y las que aun me faltan por contar como las que he vivido en mis experiencias  musicales y en las veces que en la vida he tenido que improvisar; sin duda alguna gracias doy a Dios por ustedes, gracias a ustedes doy por ser mis amigos… 
Un abrazo a todos.       José Alejandro.

20 sept 2010

¿Se está haciendo arte hoy en día?

Estuve dándole vueltas al asunto y siempre pensaba de que forma podría hacer mi debut  en este espacio personal  y llegué a la conclusión de que, ¿Qué mejor manera para abrir mi propio blog, si no es  hablando de lo que más me gusta hacer?  Fue entonces cuando decidí empezar a escribir desde mi lado artista, dejando a un lado mi parte crítica, mi parte filósofa, mi parte común… aunque estoy seguro que están tan arraigadas en mi personalidad que sin duda alguna florecerán a lo largo de mi escrito.

En fin, no quiero aburrirlos con toda esta palabrería al inicio y sin nada más que agregar comienzo citando a un artista y filósofo  que escribió una vez: La regla principal es que nos eduquemos proporcionalmente en todas las ciencias, artes y facultades. De tal modo que el cuerpo y el espíritu vayan parejos de la mano. Nietzshe, Friedrich;  Agosto 1859.

Si bien hoy en día es muy fácil salir y cantar cualquier cosa y hacerse famoso, se está muy lejos de ser un verdadero artista creativo, un artista humano.  En cada radio y televisión podemos escuchar y ver como se hacen famosos algunos tantos que como objetivo, sólo quieren fama, dinero  y (hasta mujeres), muchas veces haciendo del arte un medio para lograrlo sin saber ni tener en cuenta que están haciendo que el mismo deje de tener valor emocional, espiritual.

 Y es que el problema aun no se encuentra en ello; sin duda alguna es parte del mismo pero me atrevo a decir que el desvalor que esta gente le otorga al arte (sonoro) está  en sus líricas, quitándole valor y hasta sentido a la poesía, la reducción  del proceso armónico-melódico a simples sonidos muchas veces bien comparados con ruido,  haciendo de las féminas un simple objeto sexual y además, enseñando a nuestros niños a seguir esos pasos…

El arte, y más específicamente la música no puede ser objeto de este tipo de acciones. Es necesario que se rescate el arte verdadero, aquel que nace desde el espíritu humano, aquel arte que siente y ve al mundo de manera ideal, aquel cuyo fin y/o propósito es representar a la naturaleza misma en su forma más esplendida…

El artista debe ser más humano, me refiero a que sea dedicado a la estética emocional, espiritual, corporal; debe rescatar el arte mismo de la zozobra en la que se encuentra y embriagar al mismo espíritu dentro de la concepción dionisíaca, es decir;   en la creatividad, la pasión y el amor por el mundo real. Para lograr todo esto es necesario que haya entre el espíritu y el cuerpo un puente que sirva de punto de encuentro entre ambos… 

Este puente es el Arte mismo.